La mayoría de plantas no toleran raíces encharcadas. Comprueba la humedad del sustrato antes de regar y usa macetas con buen drenaje. Es mejor regar poco y bien que mucho y frecuente.
Identifica si tu planta necesita luz directa, indirecta brillante o sombra parcial y colócala donde corresponda. La luz es el factor más importante para su crecimiento.
Evita corrientes de aire frío y temperaturas extremas. La mayoría de plantas de interior prefieren entre 15 y 25 °C y no les gustan los cambios bruscos.
Usa sustratos porosos para evitar el exceso de agua. Fertiliza en primavera y verano con abono equilibrado cada 2-4 semanas.
Necesitan humedad constante en el ambiente. Pulveriza las hojas con agua a temperatura ambiente o usa una bandeja con guijarros y agua bajo la maceta.
Evita grandes fluctuaciones de temperatura. Les van bien los ambientes cálidos y estables, alejadas de radiadores y corrientes de aire frío.
La mayoría prefieren luz indirecta brillante. Evita el sol directo intenso del mediodía. Una ventana orientada al norte o al este es ideal.
Usa sustrato enriquecido con perlita para garantizar buen drenaje. Trasplanta cada 1-2 años cuando las raíces empiecen a salir por los agujeros.
Riega solo cuando el sustrato esté completamente seco. En invierno pueden pasar meses sin agua. El exceso de riego es la principal causa de muerte en suculentas.
Les encanta el sol directo. Si las tienes en interior, busca la ventana más luminosa. Acostúmbralas gradualmente al sol para evitar quemaduras.
Usa macetas con agujero de drenaje obligatoriamente. El sustrato específico para cactus mezcla arena gruesa con perlita.
Muchas suculentas soportan temperaturas bajas. Son plantas muy resistentes que solo necesitan que no les echemos agua de más.
Las plantas de interior prefieren luz indirecta. Colócalas cerca de ventanas pero sin que el sol les dé directamente. Gíralas cada semana para que crezcan uniformes.
Asegura buena ventilación sin corrientes frías. Retira regularmente las hojas secas o amarillentas para que la planta destine su energía al crecimiento sano.
Limpia las hojas con un paño húmedo de vez en cuando. Las hojas limpias absorben mejor la luz y son menos propensas a plagas.
Trasplanta tu planta de interior cada 1-2 años en primavera. Cuando las raíces salen por los agujeros es señal de que es hora de cambiar de maceta.
Selecciona la planta según la orientación de tu balcón: pleno sol (sur), semi-sombra (este/oeste) o sombra (norte). Una elección correcta lo facilita todo.
Protege las plantas jóvenes del viento fuerte. Usa tutores para las que crecen en altura y coloca mallas protectoras si tu balcón es muy expuesto.
En verano las plantas de exterior pueden necesitar riego diario. Comprueba el sustrato cada mañana y riega si está seco 2 cm por debajo.
Muchas plantas necesitan protección de las heladas. Cúbrelas con tela de jardín o tráelas dentro cuando las temperaturas bajen de 5 °C.
¿Tu planta no está bien? Cuéntanos y te ayudamos a recuperarla